Llega ese punto en el cual te replanteas algunas cosas. anoche rodaba en mi cama sin poder dormir a causa de pensar esto.
Si me lo preguntan claramente no me gusta rendir mal, y que mi desempeño educativo sea el que es. Y sinceramente no se que me ocurre.
Llega el punto, en el cual, haciendo cálculos, ya me doy cuenta que como mínimo un año más de carrera tengo que hacer, y no quiero seguir así.
Pienso, me planteo, y quiero estudiar, quiero ser buen alumno, quiero tener buenos exámenes. Que me pasa, no lo se.
Simplemente no estudio, siempre me dejo estar. Y no puede seguir así.
Me volví de la facultad para estudiar, y acá estoy, escribiendo esto.
Me siento, veo blancas hojas, las cuales deberían llenarse de cálculos y cuentas, números incomprensibles. Pero en vez de eso, sentado, veo una hoja en blanco y divago, no pienso, me enojo con mi persona, me angustio. ¿Por qué no puedo lograr mi objetivo? ¿Por qué no estudio? …
Me siento, veo una hoja en blanco, pero se esta llenando, y no son números, no son cuentas; son letras, letras que forman palabras que tienen sentido para quien sea. Son palabras que dicen y que reflejan terquedad, angustia.
Imposibilidad de hacer y lograr lo que quiero.
Veo esta imagen como ajeno. Un escritorio, hojas en blanco, y hojas de ejercicios, un portaminas pidiendo a gritos escribir números y cuentas. Al lado, una computadora, una persona escribiendo, mirando las hojas de soslayo. Escribe lo que no puede hacer, los anhelos que no puede lograr. ¿miedo de avanzar y dejar algo atrás? ¿De superar una etapa?
Vuelvo en mi, no soy un tercero.
Tengo que estudiar, tengo que madurar, tengo que crecer.
Pero ahora, tengo que dejar de escribir.
lunes, 25 de junio de 2007
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1 comentario:
Te elegí para que me cuentes en una cadena 8 cosas sobre vos, espero que te prendas. Besos.
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