Me encuentro juntando plumas. Adhiriéndolas con cera. Emulo a ICARO.
En fin, armando los medio para volar a tu lado. Intente sumarme a tu vuelo, por ahora no he podido. Esperando para ver si este ultimo intento no se ve frustrado.
La agradable compañía sus palabras, en altas horas de la madrugada, a través de la pantalla, es muy bien recibida. Espero pase lo mismo del otro lado.
Pero bueno, es tarde, en escasas 3 horas debo de amanecer. Sabe que mañana rindo.
Las promesas son obligaciones, pero a su vez, en mi caso, son un placer cumplir. Por algo prometí. Y acá esta mi locura, para usted.
Tanto imitarlo, ahora recuerdo, ICARO, quiso volar tan alto y llegar al paraíso. Pero justo antes de entrar al jardín del edén, el calor del sol derritió la cera y en picada hacia el mar cayó.
Temo me pase lo mismo.
Volar, en tan buena compañía, ¿no será como estar entrando al Paraíso?
No sé. Un riesgo que estoy dispuesto a asumir. Un riesgo que claramente, vale la pena asumir.
miércoles, 26 de septiembre de 2007
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario